Perdonar a una madre narcisista/ Padre tóxico.

 

El maltrato psicológico infantil causado por la convivencia con una madre o padre narcisista/tóxico deja importantes secuelas que afectarán de manera permanente a su víctima en su vida adulta.

 Desde la codependencia hasta el síndrome de estrés post-traumático, esta persona (ya sea un hijo o hija), habrá pasado por una montaña rusa emocional de proporciones épicas, que en muchos casos puede durar décadas; habrá perdido su propia identidad y libertad. Es un abuso que ocurre dos veces: ocurre cuando somos manipulados, insultados, difamados por el narcisista y ocurre nueva vez con la negación de que haya o esté pasando (desde mi punto de vista, es lo peor de todo); no olvidemos que los narcisistas son expertos en comprar personas, triangulándolas en contra de su víctima…maltratan, humillan y encima, le echaran la culpa, acusándole de exagerar las cosas…

Cuando finalmente el chivo expiatorio se libera del control del narcisista, tendrá que pasar por un período de duelo y tristeza, sufrirá por todas las cosas y momentos que siente que le han robado. Llorará por la niña o niño que no pudimos llegar a ser y por nunca haber tenido una madre o padre amoroso.

 Otro sentimiento común (y el más incomprendido), es una inmensa rabia, por todas las injusticias vividas, por mendigar amor; rabia contra todo el harem de la madre narcisista, todas aquellas personas que, de una u otra manera, facilitaron su juego…me gusta llamarle: “Rencor justiciero”. Y es aquí donde son más castigados por la incomprensión de amigos, consejeros y religiones: “perdona y olvida”, “errar es de humanos, perdonar es divino”, incluso la biblia habla de poner la otra mejilla cuando seamos abofeteados.

En su libro “Will I ever be good enough?” (“Madres que no saben amar” editado en español), Karyl McBride expresa que el perdón es positivo y sanador cuando entendemos que esa persona no tenía la intención de herirnos, pero no nos hacemos ningún bien cuando tratamos de negar el dolor que sentimos. La responsabilidad es algo crucial para la salud mental, así que es preferible perdonar a alguien que es responsable de su conducta cuando ha reconocido que lo ha hecho, es consciente de ello y lo lamenta sinceramente.

Me temo decirte que difícilmente un narcisista o un padre/ madre egoísta reconozcan han lastimado y se disculpen en algún momento, y aunque el narcisismo es un trastorno de espectro, es prácticamente imposible que llegue a sentir algún remordimiento por lo ocurrido.

Según Susan Forward, autora de “Toxic Parents” (Padres que odian” edición en español), una de las cosas más peligrosas que tiene el perdonar es que corta de raíz la capacidad de liberar emociones reprimidas. Es necesario dejar de restar importancia al daño que hicieron. Con demasiada frecuencia “perdona y olvida” quiere decir “haz como que aquí no ha pasado nada”

El deseo de venganza a la larga sólo revive dolores de manera innecesaria y no ayuda en el proceso de sanar las viejas heridas; sinceramente creo que el entrar en contacto con nuestros propios sentimientos, sean de tristeza o rabia es importantísimo para encontrar paz interior. Poner la responsabilidad sobre los hombros que corresponden. No creo en un tipo de perdón en el que queda todo olvidado, como si nada hubiese pasado; creo, sin embargo, en una racionalización o sublimación del dolor en la que no se albergan sentimientos de desesperanza y aunque se busque la justicia, no se desea el mal de la persona que ha causado daño. Esta sublimación no dejará impune el abuso y dará frutos valiosos.

 Es necesario hacer un trabajo interior inmenso, de encargarse del niño o la niña que fuiste y sanarle sus heridas, salvar lo que queda de ti mismo. Si bien no estoy de acuerdo en que se debe condonar el maltrato y la negligencia de alguien que ni siquiera se lamenta por lo que hizo, y peor aún, que niega la verdad, entiendo que por tu propio bienestar interior no es saludable desear venganza, ni albergar dolor innecesario. Una vez que se consigue hacer el duelo de manera efectiva por no haber tenido una niñez normal, llega cierto alivio interior.

 Igualmente el entender que todas las personas somos víctimas de otras víctimas, que no tuvieron la fortaleza interior de romper el ciclo de abuso y son dignos de lástima porque andan por la vida sembrando dolor, es un proceso que lleva tiempo. Tal como queda asentado en Lucas 6:28 y Mateo 5:44, es necesario orar por aquellos que nos maldicen…si pudiéramos mirar en el interior de estas personas, encontraríamos tanto dolor que entenderíamos que no podemos hacerles más daño del que ya se causan a sí mismas.

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32 Comments

  • Sufrimiento

    La mayoría de estas hijas o hijos no logran salir adelante, o tienen una suerte de 100% y una inteligencia emocional de 100% o dejan al hijo con cualquier tipo de trauma,,,desde el retraso madurativo hasta cosas que prefiero no pensar…. Además porque la sociedad no los apoya y no creen que han sido maltratados y abusados por los padres, creen que su comportamiento es malo por no hacer caso ni respetar a los padres.
    Ojalá algún día puedan descubrirse estos padres psicópatas y puedan recibir tratamiento o quitarles las custodia lo antes posible.

    • W. Jimenez

      Precisamente esa debe ser nuestra lucha: que se pueda hablar sobre este tema libremente y las demas personas sean educadas al respecto.

  • isabel miranda

    Es muy dificil, lleva toda una vida…pero en el Amor hay esperanza siempre…las personas no se hacen sino que nacen creo yo…A pesar de todo lo vivido tengo un corazon enorme con muchas ganas de dar Amor y el cuàl al yo ser madre he depositado fervorosamente en mi hijo que a su vez me ha entregado un Amor que sana heridas…Esto no lo hace mas facil, los lazos no se pueden cortar por siempre,mi hijo ahora tambien necesita una abuela y esto es lo mas complicado, los celos, la envidia, la indolencia de mi propia madre siempre ocultando algo y con una forma de ser en que sutilmente el daño se lleva a cabo.Muy dificil, pero posible…

  • Taka

    Leer esta nota me causó un efecto muy fuerte. Entendí q ya estoy listo para perdonar. Después de una vida de dolor, rabia y rencor. Primero sentí un alivio como nunca, luego me sobrevino un llanto incontenible. Lloré por todo el tiempo q perdí ocupándome de los sentimientos negativos con mis padres, x todo lo q podría haber sido y haber hecho si no desperdiciaba mis energías en todo eso. Intuí desde niño lo q pasaba, y de muy joven pude razonarlo en palabras. Aun así la superación solo la dió el tiempo. Recién ahora estoy listo para terminar ese ciclo. Lo peor es q tengo 50 años, me llevó toda la vida.

  • Fabian Cespedes

    Quiero agradecerte enormemente por haber escrito esta pagina, me he sentido profundamente identificado con la autora, en mi caso fue mi madre la que fue la agresora y para complicarlo ella estudio psicologia, y trabaja como orientadora y siempre ha hecho todo para hacerme sentir culpable, desde mi niñez, muchas cosas que he e vivido y sentido encontre en tu testimonio la raiz de mi baja autoestima, de porque siempre me ha saboteado academicamente y personalmente mis relaciones, de porque termine abandonando mis sueños para dedicarme a criar a mi hermano, a ocuparme de mi casa e intentar hacer de mi casa un hogar, de por que ella siempre me hace sentir mal con palabras hirientes y acciones, gracias por romper el silencio por y mostrarnos una luz para comenzar a sanar.

  • Jose

    Tengo 35 años. He sufrido a una madre absorbente del tipo controladora y crónicamente enferma. También mi hermana mayor la sufrió, hoy recuerdo sentir lástima por mi hermana cuando yo tenia 5 años y mi madre trataba de forma despreciativa a mi hermana de 11 años. Con 14 años mi hermana se enfrentó a mi madre y yo cogí el relevo como objeto de control de mi madre, a partir de entonces mi hermana sintió la indiferencia de mi madre. Todavía mi padre sufre hoy la toxicidad de mi madre. En mi caso el legado han sido sentimientos de culpa e inseguridad, en el caso de mi hermana falta de autoestima. La toxicidad de una madre de este tipo hacia su hijo cuando éste se independiza y se hace autónomo llega a su clímax, te sientes culpable por vivir tu vida, por tomar tus decisiones, crees que eres egoísta. Sentimientos que yo mismo no reconocía, pues había convivido con ellos toda la vida. Con 26-28 años hice terapia psicológica, durante 2 años y me hice poco a poco consciente de la situación. Aprendes a reconocer los sentimientos de culpa e inseguridad, los momentos en que aparecen, los pensamientos que los desencadenan, los comentarios de tu madre que ayudan a que se mantengan, aprendes a observar como si fueras un espectador los actos de manipulación de tu madre, la triangulación de personas en tu contra, etc. Puedo decir, por mi propia experiencia, que la culpa y la inseguridad se pueden gestionar de manera que no te saboteen ni te impidan acometer tus sueños, tus propósitos. No he hablado con mi madre de su toxicidad, se que no lo va a reconocer. Hoy me limito a gestionar la distancia con ella y poner limites, tratando de ser asertivo, hacer mi vida. En mi caso, la independencia económica es clave y también observar un ambiente familiar radicalmente distinto del que he crecido, el ambiente familiar de mi pareja. Y cuidado! Al principio de la convivencia con mi pareja, antes de hacer terapia, yo también utilizaba las técnicas tóxicas de mi madre contra mi pareja. Es difícil comportarse de otra manera si solo tenemos un referente, durante toda nuestra vida. Mi abuela, la madre de mi madre, todavía vive, también es tóxica, del tipo controlador y crónicamente enferma y mi madre la sufrió. Se puede romper el ciclo, recomiendo terapia psicológica y relacionarse y observar personas de un entorno educacional sano, con otros puntos de vista. El rencor no sirve de nada, céntrense en sus propios sueños.

  • Margarita

    No sé cómo ayudar a mi sobrino de 12 años. Mi hermana lo reta y le pega por cualquier situación que a ella no le parece, desde chico lo trata de “idiota” “enfermito”, etc. Le grita y lo culpa de todos sus ptoblemas. Ahora se está revelando, le contesta y hasta la ha empujado. Ha bajado las notas en el colegio. A veces miente y se pone agresivo.

    • W. Jimenez

      Me parece que debes intervenir. Hazle saber a tu hermana que la manera como trata a su hijo es abusiva y estarías dispuesta a denunciarla con las autoridades; en caso de que no puedas hacer esto por la razón que sea, acércate al chico y déjale saber que no estas de acuerdo con el trato que le da tu hermana y que puede contar contigo si su situación empeora o si necesita un hombro para llorar o un consejo. A veces, por simple que parezca nuestra intervención, hace diferencia en la vida de las personas.

  • Xelo

    Tengo 53 y mi madre que casi ni anda, aun quiere manejar y manipular a mi y a mis hijos. Les habla mal de mi a mis hijos, diciendoler todo lo que se le ocurre, quiere que la quieran a ella más que a mi. Cuando era pequeña me contaba historias para no dormir de mi padre para que solo fuese ella la buena…no reconoce el mal psicológico que hace, pero a mi me da igual…yo le digo que es una persona toxica, narcisista, i ruin, asi es de la única manera que puedo llevarlo, y si quiere ir de victima que vaya. En su vida ha tenido una amiga del alma, como la mayoria tenemos, para sobresalir ella tiene que hablar pestes de los demas, sean verdad o sean mentira, que esa es otra cosa, parece que va acompañada de algún brote psicotico, pues muchas cosas que cuenta no han sido vividas por nadie , todo producto de su mente, pero con la particularidad de que ella si lo cree. DEbo deciros que a mi la autoestima no me la ha dañado, pero si que me hace vivir siempre con un gran malestar, porque nunca se le va a acertar nada…tambien es verdad que cada día me influencia menos…hay que tomar distancia y no dejar que te manipulen.

  • Nanía

    Leer este blog, me está ayudando tanto, es como leer mi propia vida. Si ella nunca se disculpa, siempre es la víctima, yo la loca. Ayer que fue cuando exploté le dije que no fuese tan displicente con las personas que trabajan para nosotros, ella unas horas antes se me quejaba que un cirujano plástico le había dicho que “tiene dos mochilas adelante”, por su puesto se sintió denigrada, yo le dije que a mi ese médico nunca me cayó, pero como siempre primero acudió a otros médicos antes de aceptar el que yo le recomendé, recién va a ir hoy, pero no le puedo acompañar luego de toda la pelea de ayer. Realmente no solo denigró a la chica que trabaja directamente conmigo, sino que comenzó a contrariar todas las órdenes, dio de baja facturas, les llamó la atención a todo el mundo por no haberle consultado, cuando hace dos semanas creíamos que había aprobado todo eso junto con mi hermano menor. En fin, aunque tenía razón en cuanto a la conveniencia de dar a consignación y no bajo facturas porque no sabemos bien sobre la venta, es un negocio nuevo que es hijo del grande, si concuerdo con ella en el fondo, pero no en las formas. Ahora el maltrato no es solo a mi sino al resto de personas y se me parte el corazón de ver sufrir a otros lo que yo he pasado a lo largo de mi vida, solo que no son parientes, están ahí porque necesitan del trabajo y hay otras maneras de subsanar cosas, no gritando, no denigrando y en medio de eso me hace quedar pésimo a mi, porque yo para no meterme tanto dejo que ella tome las decisiones con mi hermano, pues cada decisión si me meto es una pelea, pero ahora me doy cuenta que si me meto es pelea y si no me meto, también. Aquí decimos “palo porque abogas y palo porque no”. En fin, ya me cansé es demasiado desgastante, no he cumplido mis sueños, entre ellos, ser escritora. Estoy ahora en una maestría de literatura que logré me pagaran de la empresa como una especie de compensación a ciertas cosas, al parecer este máster y el cambio de auto fueron los regalos para compensar y hacerse la heroína cuando comencé a tener depresión aguda y porque estuve paralizada por el nervio ciático de todo el estrés y nervios, claro que todo eso no mejoró pues luego fue mi intento de suicidio. Es que estoy como en montaña rusa emocional, subo mi estado de ánimo por los regalos, bajo por los maltratos psicológicos continuos, porque me denigra a pesar de que le he salvado a la empresa como abogada de problemas súper serios que por suerte yo había tenido controlado y tenía las pruebas para salvarnos, pero ni aún así, pese a que otras personas le dicen que si no habría sido por mi trabajo la empresa estaría cerrada, incluso un aliado que tenía otro abogado, si le cerraron la empresa y hasta le dijo a ella que le habría gustado tenerme a mi como su abogada. Se que soy una buena profesional, pero me ha dado miedo dejarle, me ha dado miedo independizarme, porque ella me ha hecho creer que voy a fracasar, que siempre voy a volver. Lo peor es que ha sido así, estoy, luego me voy por un tiempo, ya estoy en un buen trabajo, luego ella se desespera, se ponen mal en la empresa, regreso, luego ella me comienza a hacer acoso laboral que va incrementándose día a día, luego otra vez me voy, luego otra vez pasa lo mismo. Hace poco le confronté, se puso a llorar me dijo que siempre le culpo de todo en mi vida, que “me pide perdón, pero que ya deje de hacerle sufrir”, entonces me siento como lo peor del mundo y yo trato de hacer de todo para compensar esas lágrimas, me siento la hija más mala del mundo y así….Ahora mi esposo ha pasado por dos veces este ciclo y ayer me dijo, esta vez debe ser definitivo. Yo también quiero que sea así. Ya tengo 42 años y si no lo hago ahora, en 10 años seguiré con este mismo cuento, pero sin poder comenzar de nuevo o estaré en algún centro de reposo y sola sin mi esposo. Por eso, hoy escribo, como una forma de catarsis para que quede por escrito y poder leer cada vez que pueda y que si de algo sirve mi historia para otras personas, salgan más pronto y no caigan en estos círculos viciosos. NO odio a mi madre, jamás podría, se que a pesar de todo ambas hemos hecho una empresa sólida en el mercado, tengo un patrimonio económico medio bueno (claro que mi padre tuvo que intervenir para que al fin me reconozcan lo que me debían y un juicio adicional que gané a nombre de ellos y mío), pero de todas formas ya no estoy tan mal como si me hubiera separado antes económicamente. Mi más grande error fue ese, no ser independiente apenas me gradué. Abrazos.

  • Stephanie

    Hace 8 meses que decidí alejarme y no hablarle a la señora que se hace llamar madre. Su actitud me ha lastimado hasta ahora edad adulta casada con dos hijos, he visto que todo eso me ha causado problemas mentales, y estupida yo…todavia me averguenzo de aceptar que me afecto por miedo a que alguien piense que estoy exagerando como ella lo hacia. Pero no mas! Salgo adelante sin la unica persona que tiene la maldicion de hacerme llorar a diario

  • Aranzazu

    Yo lo hice y fue duro al principio….todavía lo es! Ahora, tengo que “curarme” reflexionar, pensar, y ACEPTAR que no puedo hacer nada. Aprender y tomar lo positivo y desechar lo negativo. No es fácil pero estoy trabajando en ello.

  • MARIA

    Ánimo, ánimo a todos(as). Les mando un enorme abrazo. De sus palabras he aprendido y en su experiencia de vida me he reflejado. No se sientan tan solos(as), a partir del momento de entender que somos y estamos aquí los que de ese mal hemos sido atormentados. Mi historia estaba llena de ira, a los 18 años abandoné mi “hogar” en un intento por sobrevivir porque pensé que me volvería loca. Puse todas mis fuerzas y entrega para poder sanar y sólo hasta que llegué a los 40, por fin me sentí a gusto conmigo misma. No logré ser madre, no logré casarme, pero si logré estar satisfecha, sentirme feliz, disfrutar de y en la soledad, y amarme. Ahora tengo 48 y reconozco que sufrí muchísimo en el pasado, el cual solo ustedes comprenderían. Gracias

  • Maria Rosa PUerta

    Un gusto y de acuerdo con el planteamiento general del artículo, mis padres son narcicistas… sin embargo, haré la siguiente observación respecto a:
    “entiendo que por tu propio bienestar interior no es saludable desear venganza, ni albergar dolor innecesario”
    “son dignos de lástima porque andan por la vida sembrando dolor”…
    Mientras no hallamos pasado por el proceso de duelo y/o lo estemos atravesando todas las emociones y deseos son válidos aceptarlos y vivirlos para poder superar la etapa, de lo contrario sería como el mismo efecto de perdonar, que sin estar autenticamente listos para ello jugará en nuestra contra (el perdón nace naturalmente, y no siempre y no en todos)… si siente deseo de venganza bienvenida!!!
    “Dolor innecesario” … LO VEO MAS COMO ESTAR ALERTA CON EL DOLOR O CUALQUIER OTRA EMOCIÓN en los que estemos sumergidos DURANTE CIERTO TIEMPO… el dolor es dolor y nunca es innecesario es propio de cada quien, las razones, intensidad, el tiempo de sentirlo para una persona es distinto para otra, es necesario e importante para lograr nuestro estado de madurez sobre determinada vivencia… ESTAR ALERTA con los largos períodos de cierta emoción q nos domine, pues quizás estemos alli enganchados y no nos percatemos o quizás debemos ver o trabajar cierto(s) aspecto(s) para salir de él !!!
    DIGNOS DE LASTIMA??? CUIDADO!!! si queremos recuperarnos, sentirla hacia ellos no es mas q otra limitante para sanarnos pues los ubica en cierto nivel de fragilidad q ciertamente si estamos en duelo o un proceso de recién descubrimiento sobre este tema y lo q nos acontece, nos frenará ya que de alguna manera los estamos excusando diciendo “pobrecitos” y marginandonos o menos preciando una vez mas o nuevamente el daño que sufrimos y(o vivimos y necesitamos superar.

    • W. Jimenez

      Estamos de acuerdo en que el dolor es dolor, y de alguna manera negar lo que sentimos nos hunde más en depresión…pero está en nuestras manos expresar el dolor, tristeza, rabia en formas constructivas y sublimes; podemos escoger volvernos amargados o canalizar esas emociones a través del arte o la filantropía. Mi manera de sentirme mejor al respecto fue crear este blog y aportar un grano de arena para ayudar a otros a salir del abismo en el que una vez estuve. Entiendo perfectamente a lo que te refieres cuando dices que nuestras emociones y deseos son válidos mientras nos encontremos en el proceso de duelo, es sólo cuidarnos de convertirnos en autodestructivos. Cuando me refiero a los padres tóxicos como dignos de lástima, de ninguna manera estoy excusando la manera en que nos trataron, pero sin duda me parece triste que alguien sea incapaz de amar a un hijo…son dignos de lástima porque no pudieron superar la cadena de amor distorsionado, a diferencia de nosotros. Un fuerte abrazo, y gracias por tu observación.

  • Nautilus

    me identifico con todo lo que se dice en este blog, creo que he sido el perfecto chivo expiatorio, tengo dos hermanas voladoras aunque una de ellas está cambiando bastante. El problema para mí es el tema religioso, la verdad, el “amarás a tu padre y a tu madre” y lo de poner la otra mejilla, sobre todo cuando mi madre tiene detallitos crueles, pequeñitos pero crueles al fin y al cabo, y cuando se mete conmigo tanto en público como en privado. Tengo que quedarme callada? O le respondo? Últimamente he decidido responder de una manera un poco más sabia para parar el abuso porque no puedo más, porque antes se lo intentaba hacer ver de una forma indirecta pero no captaba

  • Raquel

    Leer este blog y los comentarios de los demás ha sido para mí como un bálsamo curativo. Es importantísimo creo yo sentirse identificada en las palabras de otras personas para poder entender lo que que te está pasando. No es que me alegre del sufrimiento de otros, es que mi experiencia con mi madre me ha hecho sentirme tan aislada y tener tantas dudas que al verlo en palabras de otros es cuando realmente he podido entender lo que me pasaba a mí. No exactamente igual, claro, cada uno tenemos nuestra propia historia. En mi caso creo que he arrastrado una terrible tristeza desde que era niña, no recuerdo ni el momento, porque la falta de amor se siente aunque no se pueda razonar. Cualquiera que conozca a mi madre (normalmente la conocen de forma superficial) se echaría las manos a la cabeza, no se puede entender fácilmente lo que digo porque ella es una persona que no escatima en palabras cariñosas, es muy simpática, muy extrovertida…y muy falsa. El amor creo que lo entiendo como tiempo que alguien se toma contigo, tiempo para escucharte, para comprenderte, para compartir cosas buenas y malas…ella nunca lo ha tenido para mí. Eso sí luego con dos arrumacos y tres palabritas todo solucionado. Así siempre me he sentido como la mala (porque estaba enfadada) y ella la buena, siempre feliz y sonriente. Su lema es “vive y deja vivir” que a primera vista suena muy positivo. Después de 47 años la traducción automática que hago es “no me molestes”. Hoy, ya con 47 años he decidido cortar por lo sano, cortar la comunicación y empezar a superar ésto. Yo soy una persona alegre y vital y quiero ser feliz. He pasado por depresiones, relaciones con maltratadores, alcoholismo (o casi), un intento de suicidio. Ahora estoy un poco mejor, No estoy en un momento para perdonarla, quizás algún día pueda pero agradezco enormemente haber encontrado este lugar y haber leído vuestros testimonios. Mientras hay vida hay esperanza y yo empiezo hoy un nuevo camino, libre de tanto dolor.
    Gracias y besos.

  • Blanca

    He comentado en tu blog desde tiempo atrás. Mi madre me descartó de su vida desde siempre, es una historia larga y llena de cosas cuentas y horrendas, me deshechó cuando no permití ser más usada, explotada y robada, que lo hizo siempre, desde niña. Nunca quizo convivir ni conocer a mis hijos, ya adultos. Ahora, me llama otro de sus chivos expiatorios que está grave en el hospital, no quería ir a verla, un rechazo profundo sentía hacia ella, fuí con un psicólogo que me hizo ver que ese rechazo era enojo y tristeza por todo lo vivido con ella. Fuí a verla y sentí gran compasión por ella, ese sentimiento de lástima profunda que sentía por ella de niña, lograda por sus manipulaciones victimistas y me hacían trabajar y dar todo por ella. Fuí a honrar y agradecer me diera la vida, pero, no siento deseos de estar mucho con ella. Fué a verla por mi, para sanar mi interno, pero no para ser su enfermera, sus Golden girls se encargan de eso y aunque me ofrecí a ayudarlas, no se separan de mi madre un minuto, no creo sea amor, más bien creo es la fortuna económica que mi madre robó a otro hijo, hermano mío, que era Golden boy, para convertirse en otro chivo expiatorio una vez le robaron su fortuna y que les permitió una vida cómoda y holgada a mi madre y Golden girls. Los chivos expiatorios, yo, mi hermano, trabajamos como burros para ella y al final, solo el dinero le interesaba, Dios la bendiga junto a sus buitres jijiji y pues que desquiten todos los privilegios cuidandola….Yo paso..

    • W. Jimenez

      Totalmente de acuerdo contigo, es más saludable entender que nuestras madres tienen importantes trastornos de personalidad y aunque las amemos, debemos cuidar de nosotras mismas. Agradecer que vinimos al mundo a través de ellas y honrarlas en nuestros corazones, pero salvando nuestra integridad mental y emocional, no olvides que nuestros hijos, pareja y amistades nos necesitan sanas y felices. Un fuerte abrazo.

  • María

    Tengo 58 años y recientemente me he independizado de mi familia de origen, en el sentido emocional y simbólico, ya que llevo casada viviendo de forma independiente desde los 25 años. Yo soy psicóloga y profesora de universidad, y considero que tengo una buena vida, sin embargo, mi familia me ha hecho muchísimo daño, sobre todo mi madre narcisista. Como en otros muchos casos, he sido el chivo expiatorio. Creo que son necesarios estos foros para que las víctimas podamos expresarnos. Es la primera vez escribo sobre este tema, y me gustaría transmitir unas pocas ideas o reflexiones:
    1) Los padres y/o hermanos pueden hacer mucho daño no sólo en la infancia también en la madurez, sobre todo cuando los padres se vuelven dependientes por la edad, su cuidado resulta mucho más complicado.
    2) Los amigos y los demás familiares (primos y tíos) no comprenden la situación, o a lo mejor tienen otras versiones de los hechos. Por eso resulta duro, sentir que el 99% de los conocidos te han juzgado y te han condenado, sólo el 1% lo puede poner en duda. Y, frente a esta situación uno no puede hacer nada, porque para defenderse no puede hablar mal de su familia de origen, porque se siente mal haciéndolo, y en realidad a los demás les da igual o no lo van comprender. De pronto, uno se encuentra sin familia de origen, sin padres, ni hermanos, tíos, primos/as, e incluso sin los vecinos o amigos de la familia de la localidad de origen. Al final son las consecuencias de romper con la familia. Esto significa que la sociedad perdona fácilmente la separación de una pareja, pero no de la familia de origen.
    3) La sociedad nos hacen creer que la familia es lo primero, ¿pero qué pasa si esa familia te maltrata? Es difícil ser consciente de lo que está ocurriendo en realidad, es difícil aceptarlo, es difícil salir de esa situación aunque no convivas con la familia, es difícil que no te afecte psicológicamente si mantienes la relación. En mi caso decidí romper con mi familia de origen, por lo tanto tengo una ex-madre y 3 ex-hermanos. El momento crítico fue cuando entre todos me presionaron para desheredarme, y de hecho lo conseguieron, porque finalmente renuncié a la herencia de mi padre. En ese momento me hicieron muchísimo daño psicológico, porque me demostraron todos lo mucho que me odiaban. A lo largo de mi vida me había implicado mucho con mi familia en todos los sentidos, en los últimos años en el cuidado de mis padres. Y no entendía por qué me hacían esto, me sentí utilizada y humillada. No tengo problemas económicos y no me afecta desde ese punto de vista.
    4) Perdonar. Yo no les tengo rencor a mis familiares, les deseo todo lo mejor, que les vaya bien en la vida. Pero he llegado a la conclusión que no puedo tener ninguna relación con ellos, porque no me dejan vivir, no me respetan, ni a mí ni a mi familia (marido e hijas). Yo estaría dispuesta a perdonar, pero no se puede perdonar a quien no pide perdón, ni lo reconoce, ni es consciente, ni nada, cuando no se puede razonar con la persona, ni tener una comunicación verdadera.
    5) Lo que más me ha ayudado en la recuperación: escribir un diario sobre mis sentimientos, emociones, “mis espinas”, reflexiones; leer libros de autoayuda y otros; hacer mucho ejercicio físico, salidas al monte; desarrollar mis aficiones; pero quizás lo más importante ha sido contar con el apoyo incondicional de mi marido, mis dos hijas y mis cuatro amigas incondicionales.
    6) ¿En qué fase de la recuperación me encuentro? Todavía no lo tengo superado, pero emocionalmente me encuentro bien, y me siento menos culpable, aunque aun tengo rumiaciones . En mi caso, he descubierto que soy una persona altamente sensible, eso me ha hecho sufrir mucho pero me ha ayudado a salir adelante en los momentos difíciles de mi vida.
    8) Hay algo que me sorprende en mi caso, que a pesar de todo lo sufrido por mi familia tóxica en la infancia y en la adultez, tengo buena autoestima.

    • Sandra M.

      Me hizo muy bien leer tu comentario. Creo que aún hay esperanza para mí, yo estoy próxima a cumplir los 50 años. Aún vivo en la casa de mi hermana y sé que tengo que irme. He cortado relaciones con todos los demás, pero este paso es el más difícil.

  • Isa

    Hola me acabo de encontrar con este blog , esta como anillo al dedo que despojes todos esos mitos sociales de que la familia es familia, lo hablo desde una perspectiva lejana ya que mi pareja sufre mucho por ser hijo de una madre narcisista sociopata que lo ha humillado maltratado psicologicamente desde edad muy temprana, el ahora se encuentra en una etapa muy dura , se esta alejando completamente de ella , descubriendo y aceptando la realidad que vivia de la cual no se daba cuenta y que para muchos es increible pensar que una madre por el hecho de serlo es buena empatica comprensiva amorosa con sus hijos, ahora bien siento un gran dolor en ver como le afecta esa situacion ,lo he visto inmerso en depresiones y quiero ayudarlo de la mejor manera,el ahora se fue de su casa y esta en el proceso de independencia economica que como lei en varios relatos es una de las claves para huir de padres toxicos,quisiera que me den un consejo de como apoyarlo o como reconfortarlo en este momento de duelo!!!
    Gracias por crear este espacio que se ayudara a muchos bendiciones
    Que sirva este espacio para realimentacion y crecimiento sanador

  • NANA

    Hola
    Tengo 45 años y me cuesta decir adiós y separarme de mi familia, porque perdería del todo a mi sobrino, sobre todo porque sigo pensando que sería mala persona por rechazar a mi familia a pesar del daño que me hayan hecho. La sociedad te machaca porque te enseña que la familia es sagrada aunque te haga sangrar.
    Desde muy pequeña, más bien desde los cinco años que fue cuando nació mi hermana, mi madre empezó a tratarme mal, dejo de quererme, le molestaba, y cuando me pegaba y le preguntaba, porqué? ella me decía que porque le recordaba a la familia de mi padre, mi padre que apenas estaba en casa porque por motivos laborales pasaba mucho tiempo fuera, y cuando volvía yo era la niña de sus ojos, esa niña de la que se celaba mi madre, y cuando mi padre se marchaba, ella descargaba todo su ira.
    Mientras vivió mi abuela (un ángel) tuve protección, pero mi abuela murió y todo se volvió más negro. Yo era la niña mala y rebelde que se merecía todas las palizas, porque claro llegué a tener tantos celos de mi hermana, que se lo hacía pasar mal desde pequeñitas, mi madre promovía esos celos, y yo la odiaba tanto que me portaba mal, y aunque me portase bien no importaba, era una niña mala, crecí con eso, era mala. Mi autoestima siempre ha estado por los suelos, a veces he comentado cosas sobre mi madre a alguna conocida y me han tachado de mala persona por hablar así de una madre. Actualmente tengo la enorme suerte de vivir con una persona maravillosa que me ha enseñado a valorarme, a quererme, aunque es un trabajo muy lento, a veces penoso, me cuesta mucho.
    Lo peor de todo esto, es que mi hermana y yo no tenemos buena relación, lo cual me impide disfrutar como yo quisiera de mi sobrino, mi hermana y mi madre son uña y carne, se retroalimentan la una de la otra con sus miserias y su “no saber vivir”, y mi padre, ese eterno ausente, siempre a sido un cobarde.
    Una vez hablé del tema con mi madre y también con mi hermana, un sin sentido, claro, soy una loca, a mí nadie me maltrató de pequeña, ni física ni psicológicamente, así que he llegado a la conclusión que mejor no intentarlo de nuevo, porque me siento impotente intentando hacérselo entender, negación absoluta por su parte. Perdonar? puede que sí, pero lo más difícil es que vivo a 10km de ella y necesitaría miles de km de distancia. Nuestra relación es de pantalla para la sociedad, mi madre es buena gente y yo soy la rara que apenas las visita, hasta mi marido me confesó que no sabía cómo había sobrevivido en ese núcleo familiar, y claro cuando ves como es otra familia, como la de mi marido, lloras y lloras por lo que no has tenido. Mi suegra es un amor, tengo más contacto con ella que vive en otra ciudad y nos vemos dos veces al mes, que con mi madre. Mi suegra habla con su hijo casi todos los días, lo llama por teléfono y le pregunta por su vida, por nuestra vida, siempre tiene una palabra cariñosa, es un amor.
    Hace poco intenté hablar con la niña que llevo dentro y lloré largo rato, y le pedí perdón por no quererla como debiera, eso me ayudó mucho, volví a mi niñez y sentí todos los desprecios y toda la soledad, lo único que pude decirle fue, “tranquila, te quiero, eres una niña maravillosa, sigue adelante, puedes hacerlo” y lo estoy haciendo, estoy intentando vivir, que no es poco.
    Hoy he encontrado este blog en el mejor momento, justo después de haberme sentido idiota tras otra situación horrorosa con mi hermana y mi madre, hoy han conseguido hacerme sentir como aquella niña indefensa y he llorado como tal. Ahora he de decir que tengo que tomar una decisión difícil, poner tierra de por medio, distancia, alejarme, no se si seré capaz, pero tengo que intentarlo, por mucho que me duela no ver a mi sobrino.
    Hay tantas y tantas situaciones que son tan difíciles de explicar, que me llevaría una eternidad, mi madre es muy retorcida, siempre lo querido tener todo controlado, atado y bien atado, nunca nos ha dado algo sin obtener algo a cambio, sabe manipular y hacerte sentir mal, te provoca, tiene dos caras, una para la sociedad y otra par mí, es de esas personas que da miedo, que te la guarda hasta que te pilla desprevenida con la guardia baja para atacarte. Recuerdo que cuando hacía alguna trastada, como cualquier niña de mi edad, romper algún objeto por ejemplo y no podía castigarme en el momento(como ella quisiera) porque la veían otras personas y no podía dar mala imagen, esperaba al momento del baño, a eso de las nueve de la noche y me pillaba allí, en la bañera, desnuda e indefensa, sacaba su zapatilla y daba fuerte, tanto que me quedaba la marca, (y esto es por esto y por esto, decía), claro está yo no entendía nada, le cogí un miedo espantoso al momento”baño” también al momento”la siesta”, eran sus dos momentos preferidos, además te dejaba que te confiases, y cuando pensabas que no te iba a pasar nada, cuando empezabas a quedarte dormida, adivina quien entraba con la zapatilla…..Era su objeto favorito, no dejaba moretones, bueno a veces te tiraba un cazo desde la cocina a ver si te daba, mientras corrías por el pasillo, te agachabas, el cazo le daba a una puerta y le hacía una abolladura, y era peor, porque por mi culpa se había estropeado la puerta, y vuelta a empezar.
    Cuando mi padre estaba en casa era una madre cariñosa, increíble, se comportaba como una madre.
    Soñaba tantas veces con ser mayor y vivir en mi propia casa…. mi juego favorito era decorar un piso o una casa, en la que viviría sola y feliz. Con 26 años me compré un apartamento, por supuesto necesitaba un aval, y se ofreció mi madre, yo me fíe de ella y acepté, ya se encargaba ella de todo, metí la pata profundamente.
    Bueno, no me alargo más, gracias por este blog y gracias por dejar que me desahogue en unas lineas.
    Mucho ánimo a tod@s.

    • W. Jimenez

      Gracias por compartir tu historia. Es increíble, lo que siempre digo, cambian los nombres y rostros y algunos detalles pero los hijos maltratados tenemos la misma historia. Muy felíz de poder ayudarte. Un abrazo.

  • myriam

    es impresionante la cantidad de experiencias parecidas a la mía .Yo no puedo perdonar.he decidido alejarme de mi madre para estar mas tranquila y que no dañe a mi hija.Estas personas sufren psicopatías . no se curan,lo mejor es alejarse.

    • W. Jimenez

      Es comprensible que te alejes de lo que te hace daño y lo que potencialmente pudiera dañar a tus hijas. El perdón es algo complicado a nivel psicológico, y de ninguna manera se te debe de juzgar por decir que no puedes perdonarla porque ninguno de nosotros hemos caminado en tus zapatos. Aunque te tome algo de tiempo superar el duelo de no haber tenido la madre buena que te merecías, pasar página depende de ti. Un abrazo.

  • Bea

    Yo, lamentablemente, no sólo no estoy dispuesta a perdonar en el sentido riguroso de la palabra, sino que es imposible: tras cuatro años de contacto cero continua el acoso. Esto incluye persecuciones, emails fraudulentos para dar conmigo, enviar a amigos y familiares lejanos a mi portal, más persecuciones, mentiras e injurias a veces muy serias que pueden perjudicarme severamente en el ámbito laboral (cosas tan sumamente inverosímiles como que soy politoxicómana, y por eso me he ido de la familia, ya que no se me permitía drogarme). Hija única, tengo 30 años y un puesto de mando intermedio directivo; mi carrera profesional progresa adecuadamente y, la académica, también; casada y esperando un/a niño/a con gran temor.

    Todo empezó desde la infancia, aunque convivir en la misma casa que los abuelos maternos amortiguaba los golpes (es decir,’malcriar’). En el momento en el que fue obligatorio mudarse, por el trabajo de mi madre, las cosas se volvieron mucho más duras, coincidiendo con el inicio temprano de mi adolescencia. Llevo dos años en terapia y todo apunta a que se trata de una madre narcisista típica y clásica, sumando invención de enfermedades.

    La violencia verbal (todo tipo de insultos, gaslighting… el pack), gestual (cara de asco constante), física (golpes, arañazos, siempre en la cara, intentos de ahogamiento) y, también, la administración incontrolada de psicofármacos y fármacos para adelgazar desde los 15 hasta los 20 años, era encarnizada. Acabé tres veces en urgencia con un parte facultativo y, claro, tres denuncias de oficio retiradas, negándome a declarar.

    Posteriormente, me voy de casa mientras continuaba estudiando y trabajando: en negro, claro; una semana trabajé en A, asegurada, cuidando personas mayores y, cuando se enteraban de que trabajaba y no me mantenía mi novio, todo fue una tragedia porque estaba avergonzando a una familia “bien” trabajando de “chacha”. Bueno, pesé que vivir separada arreglaría el conflicto. Recapitulando: pensamiento erróneo que lo empeoró todo desde los 20 a los 27. Aunque vivía sola me coaccionaban para recibir mi correspondencia en su casa, y claro: la abrían (y siguen abriéndola hoy en día, y remitiéndomela abierta)

    Mi vida, desde los 7 años (la primera vez que llegué a casa con algo que no fuera un 10, en un examen de lengua… era un 9… ¿verdad que es terrible) hasta los 27, ha sido la persecución de una zanahoria que nunca puedo alcanzar porque, a veces, ni siquiera es una zanahoria. Los estándares para satisfacerla eran confusos y, muy a menudo, contradictorios entre sí.

    A los 26 o 27 me despidieron de mi primer trabajo cualificado debido a un ERE; la empresa quebraba, cerrando 4 meses después. Llegué a su casa llorando buscando consuelo: me arrinconó en el pasillo y me pegó, era culpa mía por estar sindicada, mientras mi padre me reprochaba que había entrado dando gritos como una loca. Ese día se acabó… por mi parte.

    A partir de ese día, comenzó el acaso. Mi madre mandó una carta difamatoria (diciendo que yo era una psicópata promiscua, en resumen) a mi marido, rogándole que me dejase y me devolviera a casa por mi bien para poder luchar por mis derechos como discapacitada mental (MUY FUERTE); mis abuelos empezaron a perseguirme: al principio, yo sí quería mantener el contacto porque eran mi red de seguridad, a pesar de chivarse de todas mis quejas sobre mi madre a mi madre en cuanto yo salía de su caso… Sin embargo, me dijeron que si no estaba dispuesta a CUIDAR de mi madre, no querían saber nada de mi: yo lo acepté y me fui. Una semana después volvían a acosar picando en mi casa hasta el punto de fundirme el tiembre. Hace media hora se han ido. Son muchos años y muchos miles de euros en terapia. Incluso dieron mi número a amigas de la familia para convencerme de que fuera a cuidar a mi madre que tiene “40 cánceres” (lleva así 17 años, ¿vale? es mentira… se habría muerto)

    En fin, es una historia extremadamente larga; no sabría realmente por dónde comenzar. Pero “perdonar” es algo para lo que nunca estaré lista, porque según mi agresora no hay nada que perdonar… hay que perdonarme a mi por ser una hija de mierda.
    No puedo y no debo borrar mis emociones y olvidar la violencia que he sufrido, como dices; hablas de no sentir odio, pero como tú sabes, eso es francamente difícil.

    • W. Jimenez

      Te entiendo perfectamente. Estás pasando por un duelo, no importa la cantidad de tiempo que sea necesario, y lo mejor es que no anules tus sentimientos…si en este momento sientes dolor, rabia, es correcto que lo sientas, como el ser humano que eres. Sólo digo que trates de canalizar esos sentimientos negativos en cosas que te edifiquen y no te destruyan. Puedes practicar deporte, arte, ayudar a otro ser vivo a salir adelante…puedes amar incondicionalmente al hijo que esperas (lo que no hicieron contigo). Si la familia te está acosando, estás en todo tu derecho a tomar las medidas que sean necesarias para que te dejen en paz. Un fuerte abrazo.

  • Irma Sánchez

    Buenas tardes, me parece un tema muy delicado a tomar y sobre todo les puedo decir que cada uno de los que se ha atrevido a aportar sus experiencias en este blog me merece un respeto enorme y admiración profunda. En mi caso nunca imaginé, ni creí que pudiesen existir padres o madres que dañaran tanto a sus hijos.

    A mi me tocó vivir la situación con una pareja por lo que descubrí después de 7 años que él y su madre eran el problema, pero jamás imaginé que encontraría a una nena que vivía y sufría la falta de amor por parte de su progenitora. Les cuento que soy “madrastra” de una niña hermosa de casi 14 años la cual ha venido sufriendo durante estos años de vida el “mal amor” de una madre falsa, hipócrita, manipuladora y demás.

    Les comparto esto porque amo a esa niña, me duele verla sufrir esperando que su mamá la reconozca, ella vive conmigo hace 2 años ya, la trato como a una hija, la cuido, la adoro, doy mi vida entera por ella; a lo que ella no entiendo porqué que yo que no tengo vínculo de sangre con ella puedo dar todo, mientras su madre solo la busca cuando esta sola ( no tiene pareja, se pelea, no tiene dinero, etc. )

    Vivimos una época actualmente donde tenemos discusiones por su comportamiento cuando ve a su mamá, en estos dos años que vivió conmigo y su papá obviamente me tocó que se fuera por menos de mes y medio con su mamá a vivir, pero yo sabía dentro de mi que regresaría (aunque no por eso no me lastimara, su decisión) por ello ahora que ya está consciente de lo que tiene con nosotros y con ella, dice que ya no quiere irse a vivir con ella.

    Pero su mamá la busca cada 3 meses para pelear, reclamarme y hacerla sentir culpable; ya que ella antes era la que le rogaba por llamadas o por verla, como ahora ya no pasa ella manipula con la culpa a su hija, diciéndole que es su culpa que no le importe y que se olvide de ella. Me duele enormemente ya que ella trata de desapegarse de su madre, pero obviamente le pesa que ella no cambia, que solo le promete amarla y estar juntas un fin de semana y se olvida de ella por meses.

    Quisiera saber como puedo ayudarla a que no le duela tanto, ya sabe lo que es una persona narcisista. La última pelea que tuvimos con ella sobre su madre y su relación exploté. Diciéndole que ella nos hacía lo que su mamá a ella, que si no le importaba que su papá llorara porque ella era mala, que yo la amaba y me dolía saber que cada que iba a ver a su mamá no comía, no estaba feliz realmente, ya que su mamá solo la sacaba a pasear pero no le demostraba nada de lo que le podía escribir o decir por teléfono. Así que le he dado a leer lo que es una persona narcisista, lo que hace, lo que manipula, lo que daña.

    Ella ya aceptó que su mamá no cambiará, que la humilla, que no la ama y que le es muy difícil porque no sabe como dejarla de lado, está tan acostumbrada a los malos tratos que le es normal. No sé como ayudarla para que no le duela tanto, es una hermosa niña que en realidad tiene algunos rasgos como de una persona narcisista pero los estoy erradicando, no soy permisiva, no le permito comportarse mal, ya esta siendo empática, comprensiva e interesada en los demás. Recibe lo que da en casa, por lo que su círculo de amigos es mayor, no es tan apartada, le damos cariño infinito, aunque mi marido se desespera cuando hay retrocesos de actitudes, yo no me doy por vencida.

    Pero no logro que le deje de mover el gusanito cuando su mamá le habla bonito, le recuerdo que las palabras solo son eso sin acciones, que crea en acciones; no quiero verla destrozada cuando su mamá pasa frente a la casa sin saludarla, siendo que vive a 3 calles de la casa no le llama, no la ve. Como lograr que corte esa espera infinita a que sea reconocida.

    En casa mi marido y yo le hablamos de lo mucho que la amamos y admiramos, que nos basta y sobra con que sea inmensamente feliz, que de amor y que eso recibirá, creo que hemos logrado mucho en poco tiempo, pero en verdad me asusta que este lazo del maltrato no termine debido a que su relación como madre e hija siempre según la sociedad es para siempre.

    Pd. Mi niña sabe que todo esto viene de la manera que fue criada su mamá, que es una cadena, en palabras de ella “mi mamá es como mi abuela, como mi bisabuela y yo no quiero ser así, ayuda”.

    Ojalá alguien me apoye para ayudarla más, que decirle, que hacer para que ella no se lastime al extremo.

    Gracias y un fuerte abrazo por lo que pasan, pasaron y recuerden siempre viene lo mejor cuando nos amamos a nosotros primero.

  • Rodolfo

    Es un tema bastante desconocido y escondido para muchas personas. Los trastornos emocionales como el celo, la manipulacion, abuso en general,… hacen mas victimas que se puede imaginar. Las victimas tiene muchas veces un dolor que se transforma en rabia. La rabia que se expresa en violencia contra personas que quieren dar amor o ayudar a las victimas. El origen del hecho que una madre/ un padre abusa a su hijo/hija de una manera emocional, dando culpabilidad por nunca amar suficientamente a este, es que no saben amar ellos mismos. Algunas victimas se dan cuenta qu no pueden amar de una manera sana a otra persona. La solucion es aprender a amar en una manera sana a cualquier persona, lo que no es fqcil. Otro problema es el tabu de una madre que abusa a su hijo. El incesto madre/hijo es mas comun que se puede imaginar. Gracias por compartir y explicar las cosas tan claramente. Suerte y amor!

  • María

    Hola a todos y todas,

    Una vez escribi mi historia de maltrato familiar, y me sirvió de desahogo. Ha pasado año y medio desde la ruptura con mi familia de origen, pero todavía no lo he superado del todo . Aunque aparentemente tenga una vida agradable sin demasiados problemas, siento un gran vacío emocional, y me cuesta más que antes concentrarme en mi trabajo. Trato de “cuidarme”, hacer las cosas que me gustan, pero en general en mi fuero interno me siento triste.

  • L

    Hola, acabo de encontrar este blog y es muy gratificante. Tengo 30 años, y me siento presa entre mi abuela (quien me crió) y mi mamá quien hizo su vida con sus parejas. Este año he vuelto ha vivir con mis abuelos, pasé cuatro fuera del país, en parte, y ahora lo entiendo, porque necesitaba huir de la situación. Cuando tenía unos 8 años mi abuela me gritaba que yo era hija de una vagabunda, que mi mamá se metía con hombres casados. Que sino fuera por ella (mi abuela) yo viviría debajo de un puente… todo así durante mi niñez. A veces me abofetea cuando no podía entender las tareas del colegio. Siempre me hizo sentir su favorita dándome muchas cosas materiales pero también me decía todo lo anterior. Alguna vez cuando entré a la universidad y empecé a tener problemas con drogas y rebeldía, me decía cosas como “Es que como yo te doy el dinero, las cosas debes hacerlas como yo las diga”. Siempre me sacó en cara y aun lo hace todo lo que hizo por mi. Que mientras mi madre vivía su vida ella pagaba desde el colegio, mi comida y mi ropa. Mi madre me dejó con mi abuela, pues me tuvo a los 17. Nunca vivimos juntas, siempre sentí que sus novios eran más importantes, a veces no man veía en navidad pues ella vivía con su novio en otra ciudad, y siempre tenía excusas para no viajar. También cuando me daba cosas me decía “pero no le digas a él que te lo he comprados”, parecía que a su novio no le gustaba que me comprara cosas. Con el tiempo mi abuela se dio cuenta mi madre tenía deudas con bancos a los que había pedido préstamos y le había dado el dinero a su novio.
    Siempre fui insegura, el otro día encontré mi boletín de notas de la primaria y decía cosas como “es nerviosa al hacer operaciones matemáticas”. Nunca he pensado que nadie me ha querido. Nunca me siento lo suficiente.
    Este año como volví al país, mi madre vive con mis abuelos, no tiene su casa propia. Aquí me encontré con que mi abuela le había dicho a su hijo, hermano de mi madre, que ella me pagaba el apartamento fuera del país, me daba dinero, que siempre me apoyaba. Así también lo escuché de sus amigas, que como felicitándome por todos los esfuerzos que hace mi abuela. Estando fuera del país ella fue cuando me dio más la espalda, recuerdo en un cumpleaños me llamó y yo no tenía mucho dinero para comer y pagar el arriendo y se lo comenté pidiéndole ayuda y me dijo “decidiste hacer tu propia vida. No te voy a dar nada, no tengo dinero” Me las arreglé como pude. Mi madre a veces me daba algo de dinero pero no era mucho. Yo con mi trabajo y la pareja que tenía pagábamos las cuentas.
    Este año ha sido caótico. Mi abuela me dice que no sirvo para nada, que sino fuera porque esta casa es de mi abuelo, ella ya me hubiera sacado de aquí. Que ojalá me largara de su casa, que yo no soy hija de mi abuelo, que debería largarme. Alguna vez me sacó un cuchillo. También ha intentado pegarme, cuando pierde el control y se irrita fácilmente conmigo. Ella alardea de que todo lo hace bien y le gusta sentirse reconocida delante de los demás, cuando habla de mi vida fuera del país, o que hablo cuatro idiomas, que conocí x países, y me digo… en qué momento ella ve esas cosas positivas si a mí personalmente no me dice nada?
    Me he enfrentado a ella, siento mucha rabia porque no me respeta. Su hijo, o sea mi tío también no me soporta, me grita y me dice que soy una buena para nada (él no tiene trabajo y pasó mucho tiempo fuera de aquí hasta hace poco que mi abuelo le ofreció un trabajo, porque jamás venía, ni en navidad o Año Nuevo. Ahora trae a sus hijos, quienes solo vienen el 25 de diciembre a recoger dinero de mis abuelos). Yo ayudo en la casa, y estudio. Cuando me pongo mal y a veces pierdo el control y lloro y grito porque no soporto que sientan el
    Derecho de echarme hacia abajo, mi madre no me defiende, no tengo el apoyo de nadie. Siento que me merezco que me digan todo aquello, ah… cómo que soy fea, que mi pelo no es lindo, o que mi tatuajes son feos. Cuando niña mi abuela me decía que era fea. Hoy por hoy me siento muy insegura de mi cuerpo. Imagino que mi madre se queda al lado de su madre porque vive bajo su techo y porque la ama? Pero conmigo no tiene empatía, siempre me dice que debo ignorarla y dejarla que hable. Por una parte yo quisiera “justicia” que ella no tuviera o sintiera em derecho de decirme cosas. Que parara. Para el próximo año estoy planeando irme del país de nuevo, solo espero de corazón que todo salga la visa. No tengo a nadie y aquí no puedo estar. Le he dicho a mi madre que podemos ir al sicólogo juntas, y me dice que soy yo quien debo ir, que ella está muy bien y le respondo que ella creció y se mantiene en esa situación tóxica y que ella me heredó eso…!

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