“Si te tratan mal en casa…Por qué no te has marchado ya?”

Inicio este tema con el desafío que me hizo un terapeuta en su consulta, hace muchos años…huelga decir que el tono sarcástico y burlón  con que fue planteada la cuestión tuvo su efecto: No volví nunca más a su práctica. Quise responder: “Porque me siento sin fuerzas”, pero esa no era una respuesta convincente. La respuesta llego mucho tiempo después cuando estudiaba sobre el maltrato psicológico. Fue la primera vez que estuve en contacto con el concepto de indefensión aprendida.

Soy una entusiasta del cuento del elefante encadenado de Jorge Bucay: Los elefantes son animales de gran tamaño y peso, provistos de una fuerza descomunal, sin embargo, es curioso que en los circos sujetan a los elefantes con una minúscula estaca de madera…Como es posible que un elefante, capaz de arrancar un árbol de raíz con su fuerza, no sea capaz de arrancar la estaca y escaparse?

El elefante no escapa porque ha sido sujetado a una estaca parecida desde que era muy pequeño…el recién nacido fue atado a una estaca, intentó zafarse con todas sus fuerzas, pero la estaca no se movía de su sitio. Probablemente lo intentó nuevamente al día siguiente y también al otro y al que le seguía, sin tener éxito…hasta que se resignó a su suerte. Este elefante enorme y poderoso no se escapa porque cree que no puede. Tiene el registro y el recuerdo de la impotencia que sintió en aquel momento, poco después de nacer…y lo peor es que jamás se ha vuelto a cuestionar ese recuerdo amargo…jamás volvió a intentar poner a prueba su fuerza otra vez. El elefante aprendió a aceptar pasivamente su destino.

En 1967, el psicólogo clínico Martin Seligman inicia una serie de experimentos en los que exponía a dos perros a estímulos eléctricos dolorosos, colocados cada uno en una jaula diferente, una de ellas estaba provista de una palanca que le permitía al perro detener la descarga eléctrica al accionarla con el hocico, la otra jaula estaba desprovista de este sistema. El efecto psicológico en ambos animales fue el siguiente: el perro que podía detener el estímulo doloroso cuando lo deseaba mostraba un comportamiento normal, mientras que el otro perro mostraba retraimiento y miedo en todo momento. Al cambiar a cada perro de jaula, el segundo continuaba mostrando el mismo temor y sin hacer nada para detener la descarga eléctrica aun teniendo la posibilidad de hacerlo, parecía incapaz de notar la solución al problema. La teoría que surgió de este experimento, siendo aplicada a los humanos, explica bastante bien lo que ocurre en la mente de una persona que es constantemente expuesta a maltratos, vejaciones, rechazos, de manera arbitraria, lo que provoca un comportamiento pasivo en dicho individuo, dejando de defenderse aun teniendo la posibilidad de hacerlo.

La historia registra casos de indefensión o desesperanza aprendida, basta escuchar los testimonios de algunos sobrevivientes del holocausto judío, quienes narran como el sentimiento de desesperanza les quitaba las fuerzas para luchar contra sus torturadores nazis cuando sabían que les esperaba una muerte segura. Una película que retrata con crudeza esta realidad es “La lista de Schindler” (1993).

Esa es la razón por la cual muchas víctimas de abuso infantil y de violencia doméstica prefieren callar y no se marchan del lugar donde son torturados continuamente, muchas veces llegando a pasar años antes de que se atrevan a pedir ayuda. Esto es muy frecuente sobre todo en las familias disfuncionales, donde los niños que son tomados como chivo expiatorio no les permiten desarrollar las habilidades necesarias para salir del sistema familiar viciado. Esa era la respuesta a la pregunta del terapista inepto y mi decisión de cambiarlo fue bastante acertada.

Obviamente, como tantas veces he reiterado en este blog, existe un profundo desconocimiento por parte del personal de salud mental, y no siempre la víctima recibe la ayuda que necesita cuando se arriesga y la sale a buscar.

Concluyo con la reflexión del cuento de Bucay: Vivimos creyendo en un montón de cosas que no podemos hacer simplemente porque en algún momento del pasado nos cansamos de intentar y no pudimos. Al igual que los elefantes de circo, vivimos condicionados por el recuerdo de otros, que ya no somos y no pudieron. Tu única manera de saber es intentar de nuevo poniendo en el intento todo tu corazón.

La indefensión aprendida puede desaprenderse, valga la redundancia. No permitas que te comparen para crearte sentimientos de inferioridad, no permitas que te subestimen por tu posición o condición, no permitas que te digan que no puedes hacer algo que ya lo han intentado otros supuestamente más capacitados, no calles ante ofensas que te denigran como persona, haz valer tus derechos, no cierres los ojos ante la posibilidad de ver que eres capaz de superar cualquier obstáculo… reprográmate para sonreír, para poder y para vivir.

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9 Comments

  • mari

    Muchas gracias otra vez, es exacto lo que me sucede, me emociona leer esto, hace años estoy en lugares (mi casa y mi trabajo) en donde soy maltratada, y no entendía bien por qué no podía irme, por suerte estoy yendome de mi trabajo en el que estuve por diez años, con un jefe narcisista, espero poder vencer ese “no puedo” inconsciente que me grabó mi padre narcisista para poder salir de la casa y vivir una vida feliz lejos de esta gente que tanto hizo por enfermarme. Tu aporte es valiosisimo para mi, estoy encontrando las respuestas a cosas que no terminaba de entender. Del otro artículo del narcisismo entendí el por que del comportamiento de mi padre al saber que un narcisista sólo se ama a sí mismo, y también comprendí lo que nadie entendía en mi trabajo, esas actitudes que mi jefe tenía. Realmente me dan lástima estas personas y espero tenerlas lo más lejos posible, y haré todo por no repetir la historia y no ser así como ellos, que se que a veces ocurre…gracias nuevamente, es bueno saber que una no está sola y por fin entender lo que sucede, me emociona, gracias !!!!

  • Marina

    A mi lo que me emociono mucho cuando W Jimenez dice que hay esperanza para todos nosotros. Eso me emociono mucho y me di cuenta que mi actitud no es relajada siempre estoy como tensa… cansada de estar asi de sentir mi rostro como se transforma por el dolor y la injusticia. Voy x la calle y siento mi dolor como va con migo a todas partes, camino deseando que el viento, el so, o la lluvia lo arranquen de mi. Es muy fuerte el dolor q siento y me duele mas darme cuenta …. Dios nos de fortaleza y sabiduria para salir definitivamente de todo esto, que todos ustedes y yo seamos liberados….

  • Lis

    Hola, llegué a tu blog buscando sobre madres que odian a sus hijas. Creo que mi madre cumple con varias cosas que me hacen pensar que es una narcisista. Ahora quien me preocupa es mi padre, porque además fui una hija parental, me hice cargo emocionalmente de mi hermana porque mi mamá la rechazó desde que nació. Entonces vivo preocupada, cada vez menos, por mi familia porque siento que debo cuidar de ellos. Mi mamá nos ha hecho mucho daño a mi hermana y a mi, casi que me robó la posibilidad de ser hermana para tener que ser madre sustituta en términos emocionales y también me robó la posibilidad de una relación con mi padre porque siempre quiso acaparar la atención y me hizo incluso odiar a mi padre durante mucho tiempo con manipulación. Me preocupa mi padre porque está enfermo y creo que no percibe el maltrato de mi madre hacia él, por el contrario lo justifica. ¿Que se puede hacer en una situación así? ¿Que me aconsejas?

    • W. Jimenez

      Por lo que describes, tu padre parece ser un complementario o enabler. Lo mas que puedes hacer es educarlo con respecto a estos temas y debes estar consciente de que seguir justificando a tu madre o tratar de superar esa situación de maltrato, es una decisión que le pertenece a él (y no todas las personas están dispuestas a tomar el camino difícil). No puedes controlar las decisiones de otros, pero sí puedes hacer mucho por tomar mejores decisiones para tí misma. En otras palabras: No puedes salvar a tu padre si él no está dispuesto a salvarse a sí mismo. Un abrazo.

  • Golondrina

    He tenido una vida bastante dramatica dentro de mi nucleo familiar. Soy la segunda entre cuatro hermanos. La ultima nacio diez años mas tarde , convirtiendose en la hija “unica”, la mimada de mis padres. Mi madre siempre tuvo preferencia por el hijo mayor antes de nacer mi hermana y debilidad por el tercero. Yo me converti en la salchicha entre dos panes y al nacer la hermana, la “cuidadora” de ella. Mi padre, un ser debil ante las exigencias de mi madre y autoritario hacia los hijos cuando ella lo requeria. Recuerdo con bastante dolor el tiempo de mi adolescencia, mi hermano mayor fue considerado como el hijo notable e inteligente favorecido por los mejores colegios y universidades. El tercero bastante problematico, enredado en situaciones de drogas y vida facil. Yo, la rebelde que buscaba refugiarse en amores platonicos, tildada por mi madre y abuela como una mujer facil. En este remolino de problemas mi madre acusaba a mi padre de falto de autoridad y caracter . Los dos hermanos odiaban a mi padre, incluso intentando agredirlo fisicamente. Mi hermano menor fue recluido en una clinica psiquiatrica con una crisis sicotica. Al termino , cuando yo tenia veinte años, decidieron trasladarse a Europa a vivir y nos dieron la opcion de decidir. Mi hermano menor y yo nos quedamos en la casa de la familia y mis padres junto a mi hermana se marcharon. Mi escogencia tuvo que ver con la posibilidad de alejarme de una madre que me heria profundamente en mi condicion como ser humano. Las relaciones con mi hermano fueron catastroficas, dado que conviviamos en el mismo espacio. Su vida continuo siendo conseguir dinero facil, enredado en drogas y otros negocios. Yo prosegui en mis estudios universitarios. Un dia llego de madrugada con unos amigos , yo me levante a pedirle que se fueran pues tenia un examen a primera hora. Mi hermano despidio a sus amigos y al cerrar la puerta se abalanzo sobre mi cortandome la respiracion. Tuve que saltar por una ventana y fui socorrida por unos vecinos.Al dia siguiente, al comunicarme con mi madre que estaba en el pais por unos meses, al verme el cuello con los signos de maltrato, me dijo no podia confirmar mi testimonio y que yo era bastante conflictiva, dandole la razon a mi hermano. No tuve mas opcion que irme de la casa. Pasaron los años e hice mi vida lo mejor que pude, alejada de ese ambiente toxico que me impedia crecer. Tuve una hija de un hombre bastante mayor , el cual se nego a convivir conmigo. Luego tuve otro hijo con un hombre que busco en mi conseguir una vida comoda. Todas estas circunstancias me hicieron fortalecerme como persona , pero totalmente sola, sin el apoyo familiar y convertida en el chivo expiatorio.Hoy despues de cincuenta años, la situacion con ellos no es diferente. Se ha creado un triangulo entre mis padres y la hermana mayor, quien se comporta autoritariamente y ellos sumisos, convencidos de la hija brillante que hicieron crecer, aunque sin una pareja estable ni hijos. Estoy convencida despues de tantas amarguras y dolor vividas en mi seno familiar que no hay remedio posible y que mi propia salvacion es no buscar mas el afecto de ellos.

  • Sari

    Por desgracia esta es una situación muy dura. Y las víctimas para el entorno suelen ser vistas como personas desquiciadas. Yo fui víctima de un perverso narcisista durante varios años. No podía avanzar en mi vida. Todos pensaban q yo era el problema ya que él me mantenía. Todo empezó en un momento en que atravesaba un momento vulnerable en mi vida y ahí lo conocí. Yo quise terminar la relación pero el machaque era brutal. Siempre me estaba infravalorando. Acudía a la gente del entorno padres, amigos pero nadie me escuchaba. Acabé enferma de los nervios. Ahora ya terminó por fin salí de aquel infierno gracias a la ayuda de mi psicóloga.
    Cuando veais a una persona estancada que pide ayuda y que no puede avanzar pensad si siempre ha sido así o es así desde que conoció a ese hombre o mujer. No os quedeis parados vuestra ayuda cuenta, puede salvar la vida de una persona. Si los cambios son desde que conoció a esta persona lo más seguro es que esté viviendo una situación de abuso de la que no puede salir. Puede darse el caso que convivan tiempo y que el agresor no se manifoeste y lo empiece a hacer en un momento débil de su pareja.
    Se trata de situaciones muy duras en las que salir es muy difícil y se necesita mucho apoyo, pero al final se sale.

  • victor

    por que necesito terminar mi carrera

    • W. Jimenez

      Entonces, debes distanciarte emocionalmente de las personas que te maltratan…Buena suerte y un fuerte abrazo!

  • Romina

    Hola,estoy feliz de haber llegado a leer todo esto,realmente en busca de mi salvacion,encuentro mucha informacion muy valiosa,soy una hija de una madre narcisista!! ….totalmente diagnosticada,sabia que no estaba equivocada,que no habia nada malo en mi,gracias!!…ahora tengo mas herramientas para salir de esta horrible y asfixiante vida. Lamentablemente por motivos economicos me encuentro volviendo a convivir con mi madre,pero ahora se como sobrellevar y no vivir bajo su dominio. Gracias!

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